Quiénes somos

Eva y Cristina, equipo de Cordepitahaya en Granollers

QUIÉNES SOMOS · CORDEPITAHAYA · GRANOLLERS

Quiénes somos: Eva y Cris, detrás de CordepitahayaDos recorridos, un mismo proyecto.

Detrás de Cordepitahaya estamos nosotras: Eva y Cris. Dos maneras de llegar al cuerpo, a la escucha y al acompañamiento que hoy conviven dentro de un mismo proyecto en Granollers.

Hay proyectos que se piensan. Otros empiezan como una conversación y, casi sin darte cuenta, te revelan el camino.

EL PROYECTO

Un espacio para volver al cuerpo y habitarse con más conciencia.

Eva y Cristina con una pitahaya, origen del proyecto Cordepitahaya

Cordepitahaya nace durante un viaje a Bali. En aquel momento, el yoga ya formaba parte de la vida de Eva y Cris, que se habían conocido durante la formación de tres años en Gestalt. En Bali, la pitahaya aparecía cada mañana en los desayunos: viva, extraña, llena de contrastes. De una conversación casi banal sobre su forma y su parecido con un corazón humano, empezaron a aparecer metáforas, ideas y preguntas que conectaban aquella fruta con aquello que más las movía: el cuerpo, la conciencia, los procesos humanos y el deseo de acompañar a otras personas.

De una manera espontánea y pequeña nació el nombre de Cordepitahaya. Al volver del viaje, decidieron dar forma a aquellos deseos. Reservaron un primer día de trabajo para ponerse manos a la obra: imaginar servicios, unir los conocimientos de cada una, pensar a quién querían acompañar y encontrar un espacio donde el proyecto pudiera echar raíces.

Hoy, Cordepitahaya es un centro de yoga, terapias y astrología en Granollers, en Carrer de Corró, 140, donde aquel impulso se ha ido materializando con sus propias manos. El espacio, las propuestas, los materiales, la comunicación e incluso esta web forman parte de una creación que siguen cuidando día a día. Eva y Cris trabajan para que cada persona que entra en Cordepitahaya encuentre un servicio profesional, honesto, sensible y humano; un lugar donde sentirse mirada con respeto y acompañada con presencia.

NUESTRA MIRADA

Los valores que sostienen cada propuesta.

Queremos que lo que hacemos y la manera en que lo hacemos vayan en la misma dirección. Estos valores orientan tanto las actividades que ofrecemos como la manera de acompañar a cada persona que entra en el centro.

01 · RESPONSABILIDAD

Actuamos con conciencia, compromiso y respeto hacia las personas y el entorno. Cada decisión busca ser coherente con el cuidado y el bienestar.

02 · COMUNIDAD

Creamos espacios de confianza, apoyo mutuo y conexión. Ponemos a las personas y los vínculos en el centro del proyecto.

03 · CALIDAD

Cuidamos la atención al detalle, la formación continua y la coherencia de las experiencias que ofrecemos.

04 · TRANSPARENCIA

Nos comunicamos con honestidad, claridad y cercanía, construyendo relaciones basadas en la confianza.

05 · MIRADA INCLUSIVA DE GÉNERO

Promovemos espacios respetuosos, diversos y libres de discriminación, con sensibilidad y perspectiva inclusiva.

06 · SALUD INTEGRAL

Entendemos el bienestar desde una mirada global que incluye cuerpo, mente, emociones y relación con el entorno.

07 · PROFESIONALIDAD

Trabajamos con rigor, responsabilidad, dedicación y calidad humana, apostando por la formación continua.

08 · COHERENCIA

Intentamos alinear lo que pensamos, decimos y hacemos con los valores del proyecto. La coherencia guía cada paso de Cordepitahaya.

EQUIPO

Dos maneras de acompañar, un mismo proyecto.

Estas imágenes explican bastante bien nuestras energías. Eva es prudente, aparentemente tranquila y con una sensibilidad que se percibe enseguida. Le apasionan el diseño, las cosas pequeñas y detalladas, lo abstracto y sutil —como la astrología— y los procesos que piden tiempo, observación y profundidad. Cris es expansiva, espontánea y vital; ella misma suele decir que es el yoga quien la ayuda a tocar más tierra, encontrar más calma y dar más espacio a la pausa. El humor es una de sus herramientas naturales para relativizar, humanizar y hacer más respirable el día a día.

Pero ninguna de las dos es solo eso. Muchas cualidades de una también viven en la otra. Como en el yin y el yang, cada polo contiene una parte de su contrario y es precisamente esta complementariedad la que da forma al proyecto. Por eso preferimos no quedarnos en las etiquetas: somos dos maneras de mirar y acompañar que se contrastan, se equilibran y se enriquecen mutuamente.

Eva y Cristina representando energías complementarias en Cordepitahaya
Eva y Cristina, equipo de Cordepitahaya en Granollers

EL CAMINO HACIA EL DHARMA

Cristina Alvarado

La trayectoria de Cristina está profundamente ligada al acompañamiento, al cuerpo y a los procesos de transformación. Una experiencia vital de pérdida marcó un antes y un después y abrió la intuición que, con los años, se convertiría en el hilo conductor de su camino profesional.

Actualmente, en Cordepitahaya, Cris acompaña principalmente a través del yoga y también de las actividades más dinámicas (Barre, tonificación, entrenamientos personales…), los masajes, la Gestalt, el acompañamiento en procesos de duelo y el Círculo de mujeres.

Cristina Alvarado, profesora de yoga y terapeuta en Cordepitahaya
Cristina Alvarado practicando movimiento consciente

CRISTINA ALVARADO

Yoga · Actividades dinámicas · Entrenamientos personales · Gestalt · Masajes · Cuerpo y conciencia · Acompañamiento en procesos de cambio y pérdida · Círculo de mujeres

UN HILO QUE SE VA TEJIENDO

01

El cuerpo como lenguaje

Más de quince años vinculada al movimiento y a la actividad física han convertido la observación del cuerpo en una forma de escucha.

02

Yoga que se adapta a la persona

La formación de 500 h en Viniyoga abre una mirada donde la práctica no impone una forma: acompaña el momento vital de cada persona.

03

Acompañar los procesos

La Gestalt y la experiencia vital unen cuerpo, presencia y vínculo en una manera de acompañar los cambios, las pérdidas y las transformaciones.

Leer la trayectoria completa +

La vida, caprichosa y transformadora, puso a Cristina frente a su primera gran pérdida. Cuando acababa de cumplir treinta años, su madre dejó este mundo.

Ella suele decir que la experiencia de acompañarla durante la enfermedad y hasta el final de su vida marcó un antes y un después en su existencia. Fue, probablemente, el momento más doloroso que había vivido hasta entonces, pero también uno de los más bellos. En aquel proceso pudo descubrir a la mujer que había detrás de la figura de madre, compartir conversaciones profundas y vivir una intimidad que solo se revela en momentos tan esenciales y vitales como estos.

Fue durante aquella etapa, en una conversación con su maestra de yoga, Gisela, mientras caminaban juntas, cuando sintió una certeza profunda emerger desde su interior: quería acompañar a otras personas en sus procesos de pérdida y transformación. Sin saberlo, estaba reconociendo aquello que más adelante entendería como su Dharma: el propósito que da sentido a su camino vital y que ya estaba escrito en su carta natal.

Ese mismo impulso la llevó, en 2010, a iniciar su primera formación de yoga de 500 horas. En aquel momento ni siquiera conocía en profundidad el estilo que había elegido estudiar. Pero, una vez más, la vida parecía abrirle el camino. Se formó en Viniyoga, una disciplina que años después cobraría todo su sentido dentro de su trayectoria. El Viniyoga parte de una idea esencial: adaptar el yoga a la persona, y no la persona al yoga. La edad, la historia vital y las necesidades físicas, emocionales y personales de cada persona se convierten en el punto de partida de la práctica.

Durante cuatro años profundizó en esta tradición de la mano del maestro Claude Maréchal, discípulo directo de T.K.V. Desikachar, hijo del gran maestro Krishnamacharya, considerado una de las figuras más influyentes del yoga moderno.

Paralelamente, durante más de quince años, Cristina ha estado vinculada profesionalmente al mundo de la actividad física y el movimiento, impartiendo clases de yoga y otras disciplinas corporales a grupos numerosos. Esta experiencia le ha proporcionado un conocimiento profundo del cuerpo, de su lenguaje y de las distintas necesidades que pueden aparecer en cada etapa de la vida.

Al mismo tiempo, durante ocho años coordinó servicios de atención domiciliaria para personas dependientes. Posteriormente, ejerció como segunda directora de una residencia para personas mayores. Esta etapa fue especialmente significativa, ya que la puso en contacto directo con la fragilidad humana, con los procesos de envejecimiento, la dependencia y el final de la vida.

Acompañó a personas en sus últimos días y también a sus familias, sosteniendo momentos de gran vulnerabilidad. Pero esta experiencia también le mostró los límites de un sistema que a menudo no dispone de los recursos necesarios para ofrecer la atención humana y digna que ella consideraba esencial. La distancia entre sus valores y determinadas realidades asistenciales generó un profundo cuestionamiento profesional que, finalmente, la impulsó a buscar formas de acompañamiento más coherentes con su manera de entender el cuidado.

La necesidad de seguir profundizando en la comprensión del ser humano la llevó a formarse como terapeuta Gestalt entre los años 2022 y 2025. Más allá del aprendizaje profesional, esta formación representó un intenso proceso de crecimiento personal, autoconocimiento y transformación.

Posteriormente, completó la formación en Quiromasaje (2024), incorporando una nueva herramienta terapéutica basada en la escucha del cuerpo y el contacto consciente.

También ha ampliado su experiencia dentro del mundo del yoga con otras formaciones, como Ashtanga Yoga (2021–2022), de la mano de César Caldera, y Aeroyoga. Aun así, son la mirada del Viniyoga y su extensa trayectoria profesional las que constituyen el núcleo de su manera de acompañar.

Para Cristina, el cuerpo es una puerta de entrada privilegiada, pero no es la finalidad. Es una de las muchas herramientas que el yoga ofrece para reconectar con aquello que somos en esencia. A través del movimiento, la respiración, la presencia y la escucha, se hace posible volver al centro, habitarse con más autenticidad y encontrar un espacio de calma en medio de los procesos de cambio que inevitablemente forman parte de la vida.

Hoy, a través de la creación de Cordepitahaya, Cristina integra todas las dimensiones de su recorrido vital y profesional: el yoga, el acompañamiento terapéutico, la experiencia en el cuidado de las personas, el trabajo corporal y la profunda convicción de que, incluso en los momentos más difíciles, existe la posibilidad de transformar el dolor en conciencia, presencia y vida.

EL CAMINO HACIA LA CREACIÓN CONSCIENTE

Eva Martínez

El recorrido de Eva atraviesa la literatura, el clown, la educación, el yoga, la astrología y el acompañamiento. Una trayectoria creativa y social que hoy confluye en Cordepitahaya en una manera de trabajar sensible, expresiva y profundamente humana. Cuenta con una formación de 500 h en yoga.

Actualmente, en Cordepitahaya, Eva integra especialmente el yoga, la Gestalt y la astrología psicológica, evolutiva y transpersonal en el trabajo con personas y grupos. También conduce la Escuela de Astrología y las consultas astrológicas.

Eva Martínez en un momento espontáneo y creativo
Eva Martínez, profesora de yoga, terapeuta y astróloga en Cordepitahaya

EVA MARTÍNEZ

Yoga · Gestalt · Astrología · Educación · Contenido audiovisual · Clown · Creación · Cuerpo y mundo interior

UN RECORRIDO QUE CONFLUYE

01

La palabra y la escena

Literatura, clown y creación audiovisual han ido afinando una mirada sensible al relato, a la expresión y a todo aquello que a menudo cuesta poner en palabras.

02

El cuerpo como espacio de presencia

El yoga, presente desde la adolescencia y convertido en profesión, da forma a una manera de trabajar que parte del cuerpo y la escucha.

03

Comprender y acompañar procesos

La Gestalt, la astrología psicológica y la creación confluyen hoy en una manera de acompañar que une profundidad, simbolismo, conciencia y humanidad.

Leer la trayectoria completa +

Eva conoce el mundo del yoga a los 16 años, en su pueblo natal, Santa Maria de Palautordera. Antes de ir al instituto, cada mañana iba a practicar yoga a casa de un conocido, mientras salía el sol. Aquella experiencia íntima, sencilla y luminosa abrió una puerta que ya nunca se ha cerrado: desde entonces, el yoga la ha acompañado a lo largo de toda su vida. Desde muy joven, Eva ha sido un alma profundamente curiosa, con una necesidad constante de observar, comprender y descubrir el mundo que la rodeaba.

La pasión por la escritura la lleva a graduarse en Estudios Literarios (2013-2017) en la Universitat de Barcelona, y así se convierte en escritora y creadora audiovisual. La palabra, la literatura y la escritura se convierten muy pronto en otra manera de acercarse a la realidad: una forma de observarla, cuestionarla e intentar dar forma a aquello que a menudo cuesta expresar. Durante el último año de la carrera realiza prácticas en el Teatre Nacional de Catalunya, una experiencia que refuerza el vínculo entre literatura, escena y creación. Ha escrito y editado Un enigma de sentimientos (2013) y el libro PayasAs: humor y género (2018), y ha colaborado con el Grup d’Escriptors del Montseny en diversas publicaciones como Relats del Montseny (2013), Montseny entre llum i boires (2014), Montseny màgic (2014) y Montseny eròtic (2018). También ha publicado en El Matí, Nació Digital Baix Montseny, la revista Bagant y Lletra de Dona. En 2018 recibió el accésit del IV Premi Francesca Bartrina al mejor Trabajo Final de Grado en estudios de género por su trabajo El final político. Una propuesta para el problema de la in/visibilización lésbica en la ficción.

Su trayectoria nace del encuentro entre la palabra, el cuerpo, la escena y la mirada social. Más que avanzar por un único camino, Eva ha ido construyendo su trayectoria uniendo lenguajes diferentes. La escritura, el teatro, el cuerpo, el humor o la mirada social aparecen una y otra vez como distintas formas de acercarse a una misma pregunta: qué nos construye como personas y de qué manera podemos vivir con más conciencia y libertad. En el ámbito teatral y escénico, se ha formado en estudios cómicos y teatrales, clown, humor, feminismos y transformación social en espacios como el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), La Tregua, El Semillero (Granada) y el Institut Integratiu de Barcelona, con maestros como Alain Vigneau y Leda dos Santos.

Es cofundadora del proyecto Payasas Cirkulando, directora de la obra teatral Payasa me siento y creadora y facilitadora del taller Risistentes, clown y género. Con este proyecto desarrolla durante más de un año una experiencia artística y de investigación por México y Colombia, presentando espectáculos, talleres y el trabajo en torno al clown, el humor y el género en distintos espacios y festivales. El clown le permite descubrir también un territorio que va más allá de la escena: un lugar donde la vulnerabilidad puede convertirse en fuerza y donde el humor puede llegar a ser una manera profundamente humana de mirarnos. Esta etapa está marcada por el movimiento y la expansión hacia fuera: viajar, conocer otras realidades, crear proyectos, tejer redes, investigar, escribir, filmar y experimentar nuevas formas de relación y expresión. El mundo se convierte en un territorio vivo de descubrimiento.

También ha sido directora y creadora del documental Risistentes: una mirada del clown desde los feminismos latinoamericanos (2021), realizado entre México y Colombia, y ha participado en proyectos de investigación, grabación y edición documental vinculados a la Universitat Autònoma de Barcelona en colaboración con la Fundació Autònoma Solidària y Hindustan Kalari Sangam, sobre las políticas neoliberales del campesinado del sur de la India. Es codirectora, cámara y coproductora del documental The Aim is To Get Moksha. Tradition and Modernity in the Practice of Kalarippayattu in Kerala, India (2022). Este trabajo ha formado parte posteriormente de muestras y espacios vinculados al documental etnográfico y a la investigación antropológica.

A lo largo de los años ha desarrollado proyectos en el ámbito artístico, educativo y social: intervenciones con espectáculos de clown, talleres de risoterapia con personas mayores, colaboraciones con el SAI —Servei d’Atenció Integral LGTBIQ+—, voluntariados en el Sommerwerft Theatre Festival de Frankfurt, participación en el Festival de Pallasses del Circ Cric e implicación en la creación de la Xarxa de Pallasses a nivel estatal. También ha participado en proyectos musicales y escénicos colectivos, ampliando su experiencia en el trabajo corporal, rítmico y performativo.

Después de años, llega un momento en que el movimiento, los viajes y esta manera de estar tan orientada hacia fuera empiezan a transformarse. Eva vuelve a Cataluña, echa raíces e inicia una etapa más pausada y profunda, en la que la curiosidad que hasta entonces la había llevado a explorar el mundo empieza también a dirigirse hacia su propio mundo interno. Eva profundiza en el acompañamiento de los procesos humanos a través de la formación de tres años en Psicoterapia Gestalt (2021–2024). La Gestalt se convierte en un punto de inflexión importante en su camino: un espacio desde el que empezar a observarse con más profundidad, reconocer patrones, emociones y formas de relacionarse, y aprender a sostener la experiencia desde la presencia y la responsabilidad. También se ha formado en Comunicación No Violenta, integrando herramientas de escucha, expresión y relación que atraviesan su manera de acompañar grupos y personas.

En 2021 inicia también la formación de Astrología en Granada y, con su maestra Irene, profundiza en la astrología desde una mirada psicológica, evolutiva y transpersonal, integrando también una dimensión vivencial, simbólica y espiritual. En la astrología encuentra una manera de reunir muchas de sus inquietudes y de comunicarse con el mundo: un lenguaje simbólico que le permite relacionar experiencia, arquetipo, ciclo vital y conciencia, y dar forma a realidades que a menudo no pueden ser comprendidas solo desde la razón. Entiende la carta natal como un campo vivo y simbólico para comprender patrones, procesos y momentos vitales con más conciencia. Su manera de entender y transmitir la astrología está inspirada en maestros como Eugenio Carutti y Silvia Neira, que conciben la carta natal como un mandala de conciencia, una representación viva del misterio que somos. Esta visión bebe también del pensamiento de Carl Gustav Jung, que estudió los arquetipos y los símbolos como puentes entre la psique y el cosmos, entre lo consciente y lo inconsciente colectivo. Junto con la formación en Psicoterapia Gestalt, Eva interrelaciona las dos disciplinas y se inspira en el enfoque humanista y vivencial de Claudio Naranjo, Laura Perls y Fritz Perls, que desde la terapia Gestalt nos invitan a mirarnos con presencia y responsabilidad. Otros referentes que han influido en su formación son José Millán, con su lectura de la astrología en clave política y social, y Patricia Gallego, con su conexión entre el lenguaje astrológico y la dimensión energética y corporal.

En el ámbito del yoga, ha realizado la formación de profesorado de yoga (2023–2025), una etapa clave en su camino como profesora, desde donde profundiza en la pedagogía y la transmisión del yoga como camino de conciencia. Durante este proceso explora la práctica y la alineación de las asanas, el pranayama, la meditación, la filosofía y los textos del yoga, así como la construcción y secuenciación de clases, la pedagogía, el acompañamiento de diferentes corporalidades y la ética y la presencia del profesorado. Una formación que entiende el yoga no solo como una práctica física, sino como un camino de autoconocimiento que atraviesa la manera de relacionarnos con nosotras mismas y con las demás. De alguna manera, aquella práctica que había empezado casi en silencio a los dieciséis años volvía ahora con otra mirada. Ya no solo como una experiencia personal, sino como un lenguaje desde el que poder acompañar a otras personas.

Además, ha acompañado grupos y procesos desde una mirada sensible, creativa y cercana. Ha sido acompañante de jóvenes y adolescentes en la escuela viva El Planter (2022) y actualmente ejerce como profesora de yoga desde 2020, tanto en clases individuales como grupales.

Con los años, todo aquello que en un primer momento había aparecido como caminos separados empieza a encontrarse: la literatura y el símbolo, el cuerpo y la palabra, la escena y la presencia, la creatividad y el acompañamiento. El viaje hacia fuera y el viaje hacia dentro dejan de ser dos direcciones opuestas y se convierten en partes de un mismo recorrido.

Actualmente es creadora del proyecto Cordepitahaya, centro de yoga y terapias, un espacio donde reúne todo este bagaje vital y profesional. Después de años de movimiento, investigación, creación y descubrimiento, y de un proceso de arraigo y autoconocimiento, Eva siente la necesidad de poner al servicio de los demás todo aquello que ha ido aprendiendo e integrando. El proyecto se convierte así en una síntesis viva de su camino. Un lugar seguro desde el que parar, explorarse y transitar los propios procesos con más presencia, libertad y autenticidad. Desde aquí acompaña a personas y grupos a través del yoga, la creatividad, la educación, el cuerpo y la conciencia, sosteniendo una mirada humana, sensible y transformadora.

EL PROYECTO EN MOVIMIENTO

Cordepitahaya también se ha construido así.

Algunos fragmentos del proceso, de quiénes somos y de cómo este proyecto ha ido tomando forma con nuestras propias manos.

“

No es necesario ser nadie, excepto una misma.

Virginia Woolf

CONÓCENOS EN PERSONA

Conoce el proyecto también desde la experiencia.

Puedes venir a una clase, escribirnos o descubrir los diferentes servicios que conviven en el centro.